Los objetos están allí, por Fabiana Barreda

“Los objetos están allí,
esperando nuestra mirada poética
para transformar su materia
en un nuevo universo de belleza”

La obra de Elsa Scovenna recupera la dimensión afectiva del objeto cotidiano, los restos arqueológicos de la vida diaria como las bandejitas de telgopor, por ejemplo, cuyo destino es ser descartadas, son transformadas por la labor creativa de la artista. Este gesto es en sí un acto simbólico, al igual que en nuestra infancia los objetos que rodean nuestro universo se vuelven importantes fuentes de conocimiento, lo mismo sucede con los procesos creativos y el uso de los objetos.

La estetización pictórica de estas superficies precarias es un bello y delicado descubrimiento cuando observamos estas obras.
La aparición del mandala – forma sagrada y simbólica- en su más perfecta estructura circular, nos permite contemplar cómo esta forma es pintada con pigmentos iridiscentes, dorados, cobres, platas, transformando este resto hogareño en un nuevo tesoro plástico.

A partir de este proceso de transmutación de los materiales, diferentes series pictóricas aparecen: las estructuras mandálicas, las series que remiten a formas de la naturaleza, donde encontramos materiales orgánicos como hilo sisal y arena; la serie geométrica donde las formas rectangulares nos proponen un orden abstracto y perfecto, a su vez reaparecen los fragmentos de escrituras, base formal de sus cuadros anteriores y por último la serie textil donde guirnaldas de colores se entrelazan saliendo del plano y estallando de color se dejan caer hacia el espacio.

Al recorrer la muestra, los diferentes estados emocionales transitan las obras. Cada una se construye como un hallazgo, una nueva forma poética de ver los objetos con los cuales vivimos, y así recuperar la mirada fresca de los chicos que encuentran un breve paraíso en cada fragmento de realidad.

Fabiana Barreda, octubre de 2005